DELEGACIÓN

Si todo acaba en tu mesa, hay una decisión que falta.

Antes de pedir más autonomía al equipo, mira qué decisiones todavía dependen de un criterio que solo tú conoces. Empieza por una pregunta que recibas varias veces a la semana.

Antes de pedir más autonomía al equipo, mira qué decisiones todavía dependen de un criterio que solo tú conoces. Empieza por una pregunta que recibas varias veces a la semana.

El problema aparece en las preguntas que se repiten.

Una persona te pregunta qué decir al cliente. Otra necesita que confirmes si puede pedir un documento. Una tercera espera tu revisión antes de enviar una actualización. Por separado parecen consultas pequeñas; juntas llenan tu día de interrupciones.

Revisa las últimas preguntas que te han llegado. Si varias responden al mismo patrón, tienes una pista: hay una decisión habitual que todavía no tiene una regla compartida.

Describe qué significa hacerlo bien.

Pedir al equipo que tenga iniciativa no aclara el resultado esperado. Para una actualización al cliente, por ejemplo, conviene definir qué información debe contener, por qué canal se envía y cuándo hay que consultar antes de comunicar.

La persona podrá decidir mejor si conoce tanto el resultado como los límites. Escribir esos criterios también permite detectar dónde ni siquiera tú has decidido todavía cómo quieres trabajar.

Separa lo habitual de la excepción.

No todas las situaciones necesitan un protocolo detallado. Empieza por distinguir qué puede resolverse con una regla sencilla y qué requiere criterio profesional o una decisión del responsable.

Si falta un documento habitual, quizá el equipo pueda solicitarlo directamente. Si cambia el alcance del encargo, puede que necesite elevar la decisión. Delimitar esa frontera es parte del trabajo de delegar.

Una prueba para esta semana.

Elige una pregunta que hayas recibido varias veces. Escribe la respuesta habitual, las condiciones que la cambian y el momento en que hay que consultarte. Coméntalo con quien realiza la tarea y pruébalo en un caso.

En la revisión no preguntes solo si se ha hecho bien. Pregunta qué información faltaba para decidir. Esa respuesta te ayudará a mejorar el acuerdo sin recuperar tú toda la tarea.

Lleva esta idea a una primera prueba.

En Recursos tienes herramientas para concretar el siguiente paso en tu despacho.

Ale Gómez

Ale Gómez aporta una perspectiva empresarial a los despachos de abogados: marketing, ventas, gestión de clientes, procesos y delegación.